BIENVENIDA





En este espacio se hace énfasis  en la introducción y conceptos básicos de la Educación en Valores.
Los términos "educación" y "valores" están tan unidos, que resulta muy difícil separar uno de otro. Educar en valores responde al creciente interés de nuestra sociedad por la educación, por la manera en que debemos trasmitir valores a nuestros hijos. El objetivo de tener una sociedad mejor hace que desde diversos ámbitos se tenga un interés en el modo de inculcar a los/as jóvenes factores como la responsabilidad, el respeto, la empatía y el autocontrol. Pero la educación en valores no sólo está destinada a los jóvenes, sino a toda la población, todo depende de cómo se encauce esta temática.


Como docente se debe entregar a la sociedad jóvenes con conciencia en la práctica en valores
Gracias por tu visita, tu persona es siempre bienvenida.

INTRODUCCIÓN A LOS VALORES





La base de toda sociedad son los valores que se siembran en la infancia y se desarrollan en la persona a medida que se convierte en adulto/a. Que los niños y niñas crezcan con unos valores de no discriminar por razones de orientación o identidad sexual, raza, religión, estatus social, discapacidad... es esencial para formar personas íntegras. Nadie es superior o inferior a nadie por el hecho de ser diferente. La diferencia nos hace únicos/as como seres humanos y eso ya por sí mismo es un valor impagable.
De hecho los grupos compuestos por miembros diversos en los cuales se realizan diferentes tipos de aportaciones, enriquecen a todos/as los/las componentes, ampliando sus visiones, pudiendo abarcar más, con esta mentalidad globalizadora que nos acoge a todos/as pero señala nuestras diferencias como valor positivo.
Por todo ello, es importante que desde los primeros años, niños y niñas desarrollen una actitud reflexiva sobre lo que piensan y sienten acerca de sí mismo/a y de los/las otros/as; también es fundamental que conozcan sus derechos, clarifiquen sus valores, identifiquen cuáles son sus prejuicios, acepten las diferencias y logren asumir actitudes de mediación en la solución de conflictos.
La educación en valores debe ser un proceso sistémico, interdisciplinario y constante, que involucre a todos/as. Es importante reconocer que somos seres en continuo proceso de cambio y aunque a veces, las circunstancias que vivimos no se pueden controlar o modificar, al menos podemos cambiar nuestra actitud y a nosotros/as mismos/as, así como elegir aquellas acciones basadas en valores y principios que mejoren nuestra relación con el entorno.

NECESIDAD DE EDUCAR EN VALORES




MAPA DE VALORES




TIPOS DE VALORES





Podemos hablar de valores universales, porque desde que el ser humano vive en comunidad ha necesitado establecer principios que orienten su comportamiento en su relación con los demás.
En este sentido, se consideran valores universales, la honestidad, la responsabilidad, la verdad, la solidaridad, la cooperación, la tolerancia, el respeto y la paz, entre otros.
Sin embargo, puede resultar útil para facilitar su comprensión, clasificar los valores de acuerdo con los siguientes criterios:
• Valores personales:
Son aquellos que consideramos principios indispensables sobre los cuales construimos nuestra vida y nos guían para relacionarnos con otras personas. Por lo general son una mezcla de valores familiares y valores socio-culturales, junto a los que agregamos como individuos según nuestras vivencias.
• Valores familiares:
Se refieren a lo que en familia se valora y establece como bien o mal. Se derivan de las creencias fundamentales de los padres, con las cuales educan a sus hijos. Son principios y orientaciones básicas de nuestro comportamiento inicial en sociedad. Se transmiten a través de todos los comportamientos con los que actuamos en familia, desde los más sencillos hasta los más “solemnes”.
• Valores socio-culturales:
Son los que imperan en la sociedad en la que vivimos. Han cambiado a lo largo de la historia y pueden coincidir o no con los valores familiares o los personales. Se trata de una mezcla compleja de distintos tipos de valoraciones, que en muchos casos parecen contrapuestas o plantean dilemas.
Por ejemplo, si socialmente no se fomenta el valor del trabajo como medio de realización personal, indirectamente la sociedad termina fomentando “anti-valores” como la deshonestidad, la irresponsabilidad o el delito.
Otro ejemplo de los dilemas que pueden plantear los valores socio-culturales ocurre cuando se promueve que “el fin justifica los medios”. Con este pretexto, los terroristas y los gobernantes arbitrarios justifican la violencia, la intolerancia y la mentira, alegando que su objetivo final es la paz.
• Valores materiales:
Son aquellos que nos permiten subsistir. Tienen que ver con nuestras necesidades básicas como seres humanos, como alimentarnos o vestirnos para protegernos de la intemperie. Son importantes en la medida que son necesarios. Son parte del complejo tejido que se forma de la relación entre valores personales, familiares y socio-culturales. Cuando se exageran, los valores materiales entran en contradicción con los espirituales.
• Valores espirituales:
Se refieren a la importancia que le damos a los aspectos no-materiales de nuestras vidas. Son parte de nuestras necesidades humanas y nos permiten sentirnos realizados. Le agregan sentido y fundamento a nuestras vidas, como ocurre con las creencias religiosas.
• Valores morales:
Son las actitudes y conductas que una determinada sociedad considera indispensables para la convivencia, el orden y el bien general